7 consejos para lidiar con el estrés en la Educación Superior

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La Educación Superior implica un proceso nuevo y en esta transición, nos enfrentamos a un montón de desafíos que no tienen algún manual o forma estandarizada de abordaje. Uno de los grandes problemas o retos guarda relación con cómo acomodarnos y enfrentar esta nueva cotidianidad que implica asistir a clases, estudiar constantemente, realizar trabajos, interactuar, compartir con más personas, etc. Pero, ¿Cómo hacerlo sin fallar en el intento?

Paula Figueroa, psicóloga y directora del programa de Continuidad de Estudios Superiores de la corporación Formando Chile, explica que “algo muy común relacionado con este problema, tiene que ver con el estrés constante que genera la Educación Superior, ya que se da por hecho que el comenzar a estudiar implica, de por sí, estresarse”.

A partir de lo anterior, surge la pregunta: ¿Cómo lidiar con este estrés? A continuación, te dejamos algunas recomendaciones.

Identificar qué es lo que está causando el estrés

En primer lugar, hay que entender que el estrés se puede manifestar de manera diferente en cada uno/a. Por lo tanto, la primera tarea es entender qué nos pasa cuando estamos viviendo situaciones de alta demanda y cuáles son los elementos que nos abruman y que nos están causando malestar, disminución del rendimiento, falta de dedicación al estudio, pocas ganas de asistir a clases, etc. Una vez que conocemos esto, podemos recurrir a diferentes herramientas para afrontar estas dificultades.

Reconocer si las exigencias son internas o externas

Una muy buena práctica para lidiar con el estrés, es reconocer a qué tipo de exigencias te estás enfrentando, con el fin de actuar en función de estas.

Existen las exigencias internas, que son aquellas que nos realizamos a nosotros mismos por varias razones. Por otro lado, tenemos las exigencias externas, que son aquellas que se presentan por situaciones ajenas, como la realización de una disertación, rendición de una prueba o control, entrega de un trabajo, etc.

Una vez entendiendo las razones, podrías preguntarte ¿qué puedo hacer yo frente a estas exigencias?, ¿tiene que ver con algo externo o una autoexigencia? Si es una autoexigencia, ¿qué puedo hacer yo para no caer en el estrés y cuidar mi bienestar?

Recurrir a técnicas de relajación

Las técnicas de relajación ayudan en gran medida a enfrentar situaciones estresantes. Algunas herramientas de meditación y respiración más conocidas son:

  • Mindfulness
  • Respiración diafragmática
  • Respiración controlada
  • Respiración lenta

No olvidar la importancia del autocuidado

Muchas veces, al ingresar a la Educación Superior, se dejan de lado algunas prácticas de autocuidado por intentar priorizar el rendimiento académico. De este modo, tienes que prestar atención a estos elementos claves:

  • ¿Cuántas horas estoy durmiendo?: el aprendizaje se consolida en el dormir. La recomendación es llevar una higiene de sueño de entre 7 a 8 horas.
  • ¿Cómo me estoy alimentando?: es altamente probable que en este proceso los hábitos alimenticios se desordenen debido a los distintos horarios, priorización de actividades, etc. Sin embargo, la alimentación es clave para la mantención del ánimo, así como la consolidación del aprendizaje, por lo que mantener una alimentación balanceada puede ayudar a prevenir factores estresores.
  • ¿Qué cosas o actividades me sirven de distracción?: el buscar espacios de distensión es un punto clave al enfrentar situaciones estresantes.

Anticiparse y planificar

La exigencia de varias demandas en simultáneo es uno de los principales factores que genera estrés en la Educación Superior. Por ende, es bueno generar una planificación de las actividades y quehaceres, priorizando las más importantes. De igual manera, algo beneficioso es conocer qué tipo de estudio es más cómodo para cada uno/a.

Mantener una red de apoyo

Si bien puedes reforzar herramientas personales en momentos estresantes, una buena práctica es recurrir a las personas que tengas de confianza, tanto para poder expresar lo que estás sintiendo y lo que estás pasando, como también buscar una fuente de distracción. Pero si sientes que estos factores están desencadenando un mayor malestar, es importante recurrir a los/as profesionales adecuados.

Conocer la institución

Como ya mencionamos, este proceso de transición es una nueva etapa. Es probable que estés acostumbrado/a a que en el colegio o liceo sabías a quién recurrir ante algún problema o una situación estresante, pero al momento de llegar a la Educación Superior no siempre sabemos qué hacer en algunos casos o a quién pedir ayuda. Para esto, una recomendación es conocer tanto la infraestructura, como también las áreas y departamentos que te pueden orientar.

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