Cómo prevenir enfermedades cardiovasculares gracias a la actividad física

Comunicado de Prensa
Foto de personas realizando ejercicio en gimnasio
Contexto | Unsplash

En agosto, se conmemora un nuevo mes del Corazón, fecha con la cual se busca visibilizar las problemáticas asociadas a las enfermedades cardiovasculares (ECV), las cuales corresponden a una de las principales causas de muerte en Chile (más de 28 mil personas fallecen al año por este tipo de enfermedad). Sin embargo, esta enfermedad, se puede prevenir a través de hábitos saludables como la actividad física. Para ello, Sergio Morales, especialista en entrenamiento y gerente de sede de Smart Fit Chile, explica los beneficios de la actividad física y cómo esta ayuda a prevenir las ECV.

En ese sentido, el especialista asegura que la actividad física puede ser un gran aliado para la salud cardiovascular. “Cuando la actividad física es dirigida bajo estándares científicos trae consigo una serie de beneficios que van desde reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hasta reducir la magnitud de la lesión producida en un ataque cardíaco; lo que se traduce en el aumento de la calidad y la expectativa de vida”, explica.

Respecto a los ejercicios que más ayudan a mantener un corazón saludable, el ejecutivo de Smart Fit explica que es importante que la actividad física se haga de manera regular y a una intensidad determinada, pudiendo abarcar desde rangos de intensidades bajas (estiramientos, yoga, tai chi, caminar y pedalear), a rangos de intensidades altas (carreras, saltos, lanzamientos y levantamientos de peso).

“Estas actividades físicas deben agrupar ejercicios según el nivel de condición física y ser prescritos por un profesional, el cual diseñará un programa de entrenamiento que permita estimular adecuadamente el sistema cardiovascular, manteniendo los latidos cardiacos en un punto óptimo para permitir gastar más calorías que en reposo, reducir los niveles alterados de presión arterial y evitar la acumulación de colesterol en los vasos sanguíneos”, argumenta.

Pero ¿qué pasa si la persona ya tiene una enfermedad cardiovascular?, ¿puede hacer deporte sin poner en riesgo su salud? En ese sentido, el especialista explica que “es ideal que en estas condiciones, luego del diagnóstico de la enfermedad cardiaca, se comience con el tratamiento médico. Y si dentro del tratamiento se prescribe ejercicio, luego del cardiocheck realizado por el cardiólogo, este debe ser monitoreado y dosificado”. Asimismo, asegura que también se debe considerar que no todas las personas que han sufrido un infarto cardíaco u otro episodio vascular podrán realizar ejercicio físico. Sin embargo, los deportes también varían en intensidad y los hay de baja intensidad como el tiro con arco, bochas, golf, etc.

Por último, el ejecutivo asegura que una de las principales causas de ECV es el sedentarismo. En ese sentido, explica que una vida sedentaria, es cuando se evita el movimiento en los desplazamientos, abusando del uso de automóviles u otros medios de transporte que requieren el mínimo esfuerzo; cuando se pasa largos periodos de tiempo sentado en el trabajo, universidad, colegio; al realizar actividades domésticas e incluso en actividades de ocio y tiempo libre.

“Llevar un estilo de vida con bajos niveles movimiento, no producirá incrementos en los latidos del corazón, lo que no ayuda a preparar al corazón ni a sus vasos sanguíneos para enfrentar el estrés que se pueda desarrollar en el diario vivir (emociones intensas o actividades físicas exhaustivas realizadas de manera esporádicas)”, explica el especialista.

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