Ministerio de las Culturas reconoce 35 obras de artesanas y artesanos de todas las regiones del país

Ministerio de las Culturas

No fue una tarea fácil. Más de 400 postulaciones de todo el territorio nacional fueron evaluadas -por sus respectivos jurados- para determinar el listado de 35 artesanas y artesanos representantes de las 16 regiones del país que este año recibirán el Sello de Excelencia a la Artesanía de Chile y el Sello Artesanía Indígena, reconocimientos entregados por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, en conjunto con el Programa de Artesanía de la Escuela de Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). La distinción considera 10 obras para cada sello, además de 10 y 5 menciones honrosas, respectivamente.

“Desde su creación, el ministerio ha trabajado en la implementación de programas orientados a la puesta en valor de los artesanos y artesanas, y sus creaciones. Esta entrega se realiza en medio de una pandemia que ha repercutido en el trabajo de estos creadores y creadoras, al verse interrumpidos sus circuitos de venta. Por eso, destacamos que pese a ello hayamos recibido una cifra record de 208 postulaciones para el Sello Artesanía Indígena, con representación de todos los pueblos originarios, y otras más de 200 postulaciones para el Sello de Excelencia a la Artesanía de Chile”, dice la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés.

Sello Excelencia a la Artesanía

El Sello de Excelencia a la Artesanía de Chile es otorgado por el Comité Nacional de Artesanía, integrado por el Ministerio de las Culturas y el Programa de Artesanía de la Escuela de Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con el patrocinio de la Oficina UNESCO Santiago.

Los reconocidos 2020, incluyendo las 10 menciones honrosas, participaron de una ceremonia emitida este viernes por las redes sociales de la institución. Estos son:

Oriunda de Pozo Almonte, región de Tarapacá, la artesana aymara Glomira Choque obtuvo el reconocimiento por su “Conjunto de piecera y cojín Quisa”, obra que incorpora técnicas tradicionales de tejido en telar de dos pedales rigurosamente trabajadas.

La diseñadora gráfica de la Universidad Católica de Valparaíso, Soledad Christie, radicada en San Pedro de Atacama, fue seleccionada por sus “Pequeñas vasijas para sembrar agua”, con lo que suma un nuevo Sello de Excelencia a la Artesanía a los 2013, 2014 y 2015 obtenidos previamente. También de la región de Antofagasta, específicamente de la comuna de Calama, la ceramista Romina González fue distinguida por “Pachamama”, obra inspirada en la observación del trabajo de cerámicas precolombinas.

Con más de 39 años de experiencia en el oficio artesanal de tallado en piedra combarbalita, Nelson Castillo (Sello de Excelencia a la Artesanía 2018), de la región de Coquimbo, presentó “Vaina de Algarrobo”. Nicolás Hernández (Sello de Excelencia a la Artesanía Chile 2009), diseñador de la PUC y artesano orfebre con más de 26 años de trayectoria en el rubro, consiguió el Sello con “La joya del Pacífico”, un conjunto de joyería inspirado en Valparaíso.

Representante de la Región Metropolitana pero oriunda de Puerto Rico, la orfebre Lucía Nieves obtuvo el galardón por “Atlas botánico: Alianzas botánicas”, colección de cinco anillos en plata que nace de la observación y estudio de la flora chilena. Desde Estación Central, Jorge Monares, artesano orfebre con más de 43 años de trayectoria en el oficio tradicional (Sello de Excelencia Chile 2011), sumó un nuevo reconocimiento con su “Canto de Ballenas”.

Desde la Florida, el artesano luthier Jorge Olate fue seleccionado por “Charango”, obra inspirada en el tradicional instrumento de cuerda latinoamericano conocido con el mismo nombre. Gisela Gutiérrez y Eugenia Kähni son ceramistas pertenecientes a la Agrupación Widülafken, Alfareras del Lago de Panguipulli, región de Los Ríos, y fueron reconocidas por “Espíritu de Pitrén”.

La “Marisca de Caracoles”, de la artesana cestera Raquel Aguilar, es una obra que sostiene su discurso en la vida de las comunidades y la recolección de su sustento en el bordemar del archipiélago de Chiloé.

Los/as seleccionados/as obtendrán un certificado de promoción oficial que avala la calidad y autenticidad del producto, además de 1.000.000 de pesos. Por única vez se premiará también a las 10 menciones honrosas con $400.000 a cada una. Además, pasan automáticamente a ser postulados al Reconocimiento de Excelencia Unesco para las artesanías de los países del Mercosur, distinción internacional organizada cada dos años.

Sello Artesanía Indígena

El Sello Artesanía Indígena es otorgado por quinto año consecutivo por la Subdirección Nacional de Pueblos Originarios del Ministerio de las Culturas, también en conjunto con la PUC. Entre las piezas reconocidas destacan obras de artesanía tradicional de los pueblos Aymara, Colla, Mapuche, Kawésqar y Yagán.

La convocatoria se propone como un incentivo a la promoción y revitalización de los conocimientos y técnicas artesanales tradicionales de pueblos indígenas, oficio vinculado a una de sus expresiones artísticas más relevantes de estos pueblos: la artesanía tradicional. Además, dicho reconocimiento busca contribuir a la proyección de estas expresiones culturales tradicionales indígenas en el marco del trabajo de revitalización cultural que desarrolla la Subdirección Nacional de Pueblos Originarios, en conjunto con una red de organizaciones indígenas en todo el país y afrochilenas en la región de Arica y Parinacota.

Este 2020, el llamado se adaptó al contexto de emergencia sanitaria que se enfrenta en el país debido al Covid-19. Es así que, como una forma de apoyar a las artesanas y artesanos indígenas en este complejo momento, esta versión del Sello Artesanía Indígena aumentó de 7 a 10 las obras ganadoras y de 3 a 5 las menciones honrosas. Las obras ganadoras reciben entre otros beneficios un premio de 1 millón de pesos, mientras que las menciones honrosas se hacen acreedoras a 500 mil pesos.

Dos de los artesanos reconocidos por el Sello Artesanía Indígena 2020 fallecieron durante el proceso. Se trata de Martín González del pueblo Yagán, quien fue distinguido por su obra “Arpón Aoea”, tallado en hueso de ballena, un símbolo fundamental de su cultura canoera; y Juan Segundo Antihuen, artesano mapuche del sector Külako, comuna de Villarrica, con “Llepü”, trenzado en corteza de koliwe, una de las técnicas más antiguas de este oficio. Esta versión rendirá un homenaje a la memoria de ambos artesanos, a su legado y a las futuras generaciones de sus respectivos pueblos.

A ellos se suman: Francisco Arroyo Edén (Kawésqar), residente en la localidad de Puerto Edén, región de Magallanes, reconocido por la obra en cuero y madera “Jekáne alowíkčes káwes”. Khano Llaitul (Mapuche), de la comuna de Cerro Navia en Santiago, región Metropolitana, por su trabajo de orfebrería “Trompe forjado”.
Humberto Guajardo Quispe (Colla), de la localidad de Piedra Colgada Sur en la comuna de Copiapó, región de Atacama, realizó el “Riendero”, artesanía hecha en metal. Yesenia Melinao Curín (Mapuche), de la comuna de Lo Espejo en Santiago, región Metropolitana, es autora de la obra textil “Püchi-Txarihue Ligtui”.

Julia Matamala Llancao (Mapuche), residente en la localidad de Puerto Dominguez, comuna de Saavedra, región de La Araucanía, fue distinguida por su obra hecha en cerámica “Epu ketru metawe”. Celinda Castro Challapa (Aymara), de Central Citani, comuna de Colchane, región de Tarapacá, realizó la “Mallku Bistalla” en textilería. De la misma localidad, Ceferino Choque García (Aymara), por su obra textil “K’orawa”. Juana Flores Mamani (Aymara), de Aravilla, comuna de Colchane, región de Tarapacá, fue seleccionada por su trabajo textil “Axo o Jurkho”

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